Hace seis años me mudé al campo y empecé una vida bastante distinta a la que llevaba hasta ese momento en Montevideo.
Mi casa es un proyecto que fui construyendo y adaptando con el tiempo, buscando que cada cosa que incorporara realmente me facilitara el día a día.
Trabajo freelance en Marketing y Comunicación, así que paso gran parte del tiempo en casa y me gusta que las cosas funcionen de manera simple. Por eso fui buscando soluciones para necesidades que iban apareciendo: mantener el interior limpio, controlar a los perros cuando salgo, dormir mejor, preparar un buen café en casa y automatizar algunas tareas cotidianas.
Con el tiempo, varios de esos productos se volvieron parte de mi rutina. Y, sin haberlo planeado demasiado, muchos terminaron siendo Xiaomi.
La solución a los pelos de perro por toda la casa
Ni bien me mudé al campo adopté a Pipo y, al año, llegó Tita. Los dos son parte de la familia, pero también significaron que los pelos se convirtieran en un problema constante dentro de casa.
Y en una casa container, donde los espacios ya son chicos de por sí, eso se nota todavía más.
Necesitaba algo que resolviera la limpieza sin que me consumiera tiempo todos los días, así que sumé la Aspiradora Robot Xiaomi E10.
La pongo a limpiar mientras trabajo y listo. Dejó de ser algo en lo que tengo que pensar todos los días.

Saber qué hacen Pipo y Tita cuando no estoy
Después sumé una cámara para el interior de la casa, la Xiaomi Mi Camera 2K Magnetic Mount.
La idea surgió por lo mismo de siempre: cuando salgo y los perros quedan adentro —sí, muchas de mis decisiones giran en torno a mis perros— quiero poder ver qué están haciendo.
La miro desde la aplicación y le instalé una tarjeta microSD para poder grabar y retroceder cuando necesito revisar algo. Además, como tiene parlante, también puedo hablarles desde el celular.
La conecto cuando salgo y me resuelve.
Arrancar el día sin el sonido taladrante de una alarma
Como trabajo por mi cuenta, tengo una relación rara con los horarios.
Madrugué muchísimos años para ir a la oficina, así que ahora intento dormir sin alarma. Pero tampoco puedo quedarme en la cama hasta cualquier hora: aunque no cumpla un horario fijo, sí tengo que cumplir con una cantidad de trabajo por día.
Una de las funciones que más me interesó de la Xiaomi Mi Bedside Lamp fue la de amanecer.
Programás una hora y la luz va aumentando de intensidad de a poco durante aproximadamente 15 minutos hasta el momento en que tenés que levantarte.
Para mí es una forma muchísimo más suave de arrancar el día.
Y, de paso, resolvió otra cosa: si estoy viendo una serie antes de dormir, la pongo en un tono cálido y con poca intensidad en lugar de prender la luz normal del dormitorio.

Un café de calidad en casa, todas las mañanas
Soy un gran aficionado al café y me importa poder tomar uno rico todos los días, pero sin volverme loco.
Disculpas a la policía del café, pero no voy a estar pesando los gramos ni calculando la temperatura exacta del agua todas las mañanas.
Analicé varias opciones antes de decidirme por la Xiaomi Semi-Automatic Espresso Machine, y terminó siendo la que más me convenció por su relación precio-calidad.
Una de las cosas que más me llamó la atención fue la preinfusión del café antes de la extracción.
El espresso sale cremoso y rico sin que tengas que saber demasiado de café para lograr un buen resultado.

Ropa lista sin complicarme con la plancha de siempre
En una casa container, el espacio de guardado es un tema serio.
Cualquier cosa que sumo tiene que ser compacta y, además, realmente útil.
La plancha tradicional la tenía guardada en un rincón y la usaba poco, así que terminé cambiándola por una Plancha a Vapor Xiaomi.
Es compacta, liviana y, como es plegable, la puedo guardar sin que ocupe un cajón entero. La uso directamente sobre la ropa colgada, sin tabla ni demasiadas vueltas.
Terminó siendo una de esas cosas que uso más seguido de lo que imaginaba, justamente porque sacarla y guardarla no supone ningún esfuerzo.
Una casa que se domotiza de a poco
También tengo lámparas inteligentes de Xiaomi conectadas a Alexa en varios espacios de la casa.
Con el tiempo fui sumando otros dispositivos, como la aspiradora robot y la lámpara del dormitorio.
No armé un sistema de domótica extremadamente elaborado. Son pequeñas automatizaciones que fui incorporando según lo que necesitaba.
Pero poder prender o apagar luces con la voz, programar algunas tareas o hacer que ciertas cosas funcionen sin tener que pensar en ellas suma más de lo que parece.
No perder de vista mis cosas cuando salgo de casa
Por último, tengo un Smart Xiaomi Tag en la mochila o en la valija cuando viajo.
Cuando salgo a trabajar, en general lo guardo dentro de la funda de la computadora, así siempre sé dónde está.
Es una de esas cosas chicas que terminan teniendo un lugar fijo en la rutina, sobre todo si te movés bastante.
El Smart Xiaomi Tag se consigue en pack individual o pack de 4 unidades en Cover Company.
Siempre vuelvo a Xiaomi
Si hay algo que se repite en todas estas incorporaciones es que los productos Xiaomi me terminan dando más de lo que esperaba para lo que cuestan.
También hay algo que para mí importa bastante viviendo en una casa donde cada objeto queda muy integrado al ambiente: son productos estéticos, de diseño simple, que combinan bien con el espacio y no rompen visualmente con el resto de la casa.
No compré todo junto ni me propuse tener una “casa Xiaomi”. Fui incorporando productos a medida que aparecían necesidades concretas y varios terminaron quedándose en mi rutina.
Por eso sigo eligiendo la marca y, cuando busco tecnología para casa, Cover Company es uno de los lugares donde encuentro el ecosistema Xiaomi que uso todos los días.
Sobre el autor
Mathi Fergho trabaja de forma freelance en Marketing y Comunicación. Hace seis años dejó Montevideo para instalarse en el campo, donde construyó y fue adaptando su casa container alrededor de una forma de vida más simple, sus perros Pipo y Tita y la tecnología que realmente le resulta útil en el día a día.